ISSN-e: 2745-1380

Importancia de un programa de entrenamiento como estrategia para mejorar la cultura de seguridad

Wendy Beltrán, María A. Rendón, Luisa Naranjo

Equipo de Promoción y Prevención S.C.A.R.E

En la época actual, crear e implementar programas o estrategias de entrenamiento que mejoren la seguridad del paciente es una de las acciones más importantes en el campo de la salud (1).

En la época actual, crear e implementar programas o estrategias de entrenamiento que mejoren la seguridad del paciente es una de las acciones más importantes en el campo de la salud (1). Generalmente, se encuentra que las instituciones hospitalarias buscan promover y estandarizar acciones seguras, muchas veces alineándose con las propuestas generadas por entes reconocidos frente a estrategias aisladas y descartan otro tipo de programas de entrenamiento que pueden mejorar la seguridad del paciente.

Por lo anterior, el objetivo de este artículo es describir un programa de entrenamiento que fortalece la cultura de seguridad del paciente dentro de las instituciones hospitalarias. Para esto se plantean una serie de fases en las que se explica cómo funciona, cuál es el paso a paso y cuáles serían los resultados en caso de implementar esta estrategia dentro de las instituciones.

Fases para implementar un programa de entrenamiento como estrategia para mejorar la cultura de seguridad

Entrenamiento

A continuación, se explicarán las fases que se deben tener en cuenta para implementar un programa de entrenamiento como estrategia para mejorar la cultura de seguridad.

  • Diagnóstico: Para toda institución hospitalaria es importante conocer la percepción que tienen sus empleados acerca de la cultura de seguridad. Para ello, varias IPS aplican anualmente la “Encuesta a personal asistencial que labora en la institución del sistema nacional de salud sobre la cultura de seguridad del paciente”, adaptada de Hospital Survey on Patient Safety Culture. Este es el instrumento más utilizado, dada su confiabilidad y validez (2).

Dentro de esta fase, la S.C.A.R.E. propone que, además de la percepción de la cultura de seguridad, las instituciones también midan las habilidades no técnicas, mediante herramientas mundialmente estandarizadas, que promuevan las acciones seguras orientadas a mejorar la seguridad del paciente (3). Con estas dos mediciones —cultura de seguridad y habilidades no técnicas— se iniciaría un diagnóstico que permite estructurar un programa de entrenamiento como estrategia para mejorar la cultura de seguridad desde las falencias propias de la institución.

  • Programa de mejoramiento: Antes de la implementación del programa es necesario definir el personal interdisciplinario de las unidades donde se iniciará el entrenamiento para generar cambios en la cultura de seguridad; así mismo, la institución deberá identificar los servicios en los cuales desea iniciarlo, definir las debilidades que se encuentren como conceptos por fortalecer para el mejoramiento de la calidad.

Así se da inicio al abordaje de todo el personal de los servicios que se deseen mejorar con el entrenamiento mediante la entrega del saber (teoría) y el saber-hacer (práctica), en los que se involucren estrategias de simulación de baja fidelidad con el fin de lograr la integración del saber. Una vez entregado el conocimiento declarativo se propone la transferencia del conocimiento en el escenario real del ejercicio clínico, mediante la estrategia de Entrenamiento in situ, en el cual se practicará lo aprendido durante los talleres. Este ejercicio les facilitará un mayor aprendizaje a todos los participantes y se podrá verificar la efectividad de las estrategias aprendidas.

  • Evaluación de resultados: Una vez finalizado el entrenamiento se procede a la evaluación. En esta fase se propone medir nuevamente a través del instrumento de evaluación de las habilidades no técnicas, el impacto generado después de la aplicación del programa de entrenamiento con el fin de evidenciar los cambios que se pueden presentar en los servicios. Aquí se identificarán los cambios y las oportunidades de mejora durante todo el proceso de implementación del programa.
  • Fase de seguimiento: Al finalizar el desarrollo del programa se realiza seguimiento un año después de la implementación del entrenamiento del talento humano en salud, mediante la aplicación del instrumento de evaluación de las habilidades no técnicas, con el fin de verificar la transferencia del conocimiento en el personal que participó en dicho programa y la aplicación de la “Encuesta a personal asistencial que labora en la institución del sistema nacional de salud sobre la cultura de seguridad del paciente”. La cual muestra los cambios de percepción de la cultura de seguridad posterior a la aplicación del programa de entrenamiento (Figura 1).
Figura 1: Fases de implementación del programa de entrenamiento

El Ministerio de Salud y Protección Social definió la cultura de seguridad como un conjunto de conocimientos y costumbres a través de las cuales se expresa o actúa un grupo de personas, que comparten información y conocimiento relacionado con la seguridad del paciente (4).

Esto también te puede interesar  Consejos prácticos para tener un consultorio odontológico seguro

Como estrategia para el fortalecimiento de la cultura de seguridad, el Ministerio difunde las guías contenidas en los paquetes instruccionales y adopta el instrumento Hospital Survey on Patient Safety Culture (AHRQ), que permite a las instituciones medir la percepción de seguridad por parte del talento humano en salud de manera específica, evaluando aspectos como perfiles, servicios o unidades funcionales, líderes asignados, comunicación entre el personal, frecuencia de reporte de eventos adversos e incidentes, y demás aspectos de seguridad (3).

A pesar de proporcionar información sobre la situación actual en las instituciones hospitalarias en Colombia en cuanto a la percepción de la seguridad de pacientes, la aplicación de un instrumento de evaluación por sí solo y de manera anual, no garantiza el fortalecimiento de la cultura de seguridad institucional. La base de la seguridad, como componente de calidad en la prestación de los servicios, incluye la socialización de la información, el entrenamiento de las habilidades y, por último, la evaluación de los conocimientos adquiridos; de esta manera se manifiesta la necesidad de fortalecer el entrenamiento del personal, como estrategia que permita contribuir en la mejora de los procesos, haciéndolos más seguros para pacientes y personal en salud.

Promover una cultura de seguridad debe incluir diferentes estrategias lúdicas y didácticas que involucren al personal en salud, haciendo inmersión en cada una de sus actividades diarias, de tal manera que la seguridad se convierta en el eje de cada una de sus acciones. El aprendizaje en tiempo real permitirá al personal desarrollar habilidades y competencias propias del ejercicio de su labor, incluyendo la solución de problemas.

Esto también te puede interesar  Consejos prácticos para tener un consultorio odontológico seguro

De la misma forma, realizar referenciación competitiva con otras instituciones de la misma naturaleza a escala nacional, generará herramientas e ideas para fortalecer la seguridad de pacientes; sin embargo, esta estrategia no es muy aceptada, pues en muchas ocasiones se interpreta como exponer las debilidades institucionales. Migrar de la obligatoriedad en la medición y socialización, al trabajo real consolidado a través de la unión de fuerzas y la preocupación por la seguridad, generará entornos más saludables y seguros.

De acuerdo con lo descrito, la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación S.C.A.R.E. ha aplicado su programa Promoviendo Cultura de Seguridad en más de 20 instituciones prestadoras de servicios de salud desde hace más de cinco años, y ha encontrado cambios significativos en el comportamiento del equipo asistencial y la implementación de las estrategias de seguridad del paciente, las cuales se han mantenido en el tiempo en la mayoría de las instituciones; excepto en las que se ha presentado una alta rotación del personal.

Para concluir, se infiere entonces que la creación de programas de entrenamiento como estrategia para mejorar la cultura de seguridad se debe tener en cuenta en la mayoría de las instituciones como plan de complemento a la aplicación de las encuestas de medición de la AHRQ, para fortalecer a todo el equipo institucional.

También le puede interesar La importancia de educar a su paciente para empoderarlo de su recuperación

________________________________________________________________________________________________________________

Referencias

  1. González L, Morales L, Peñuela R. (2018). Estrategias para la implementación de la cultura de seguridad del paciente en el personal de enfermería. Bogotá: Universidad Santo Tomás; 2018. Disponible en: https://repository.usta.edu.co/bitstream/handle/11634/10412/Gonz%C3%A1lezlorena2018.pdf?sequence=1
  2. AHRQ. Encuesta sobre la Seguridad del Paciente [internet]. 2017 [citado: 2022 mar. 23]. Disponible en: https://seguridaddelpaciente.es/resources/documentos/Encuesta%20seguridad%20FIS.pdf
  3. FEPASDE. IPS podrán acceder gratuitamente a programas de promoción y prevención en seguridad del paciente de la S.C.A.R.E. [internet]. 2021 [citado: 2022 mar. 23]. Disponible en: https://fepasde.com/noticias/ips-podran-acceder-a-programas-de-promocion-y-prevencion-en-seguridad-del-paciente-de-la-s-c-a-r-e/
  4. Ministerio de Salud y Protección Social. Promoción de la cultura de seguridad del paciente [internet]. [citado: 2022 mar. 23]. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/salud/CAS/Paginas/seguridad-del-paciente.aspx
  5. Ministerio de Salud y Protección Social. Sistema de información para la calidad [internet]. [citado: 2022 mar. 23]. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/salud/PServicios/Paginas/sistemade-informacion-para-calidad.aspx
5 2 Votos
Calificación artículo

Más vistos

0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
0
Me encantaría tu opinión, por favor comenta.x