ISSN-e: 2745-1380

La gestión ecológica en salud, un camino al sostenimiento ambiental

Mónica Lisett Castaño Tovar

Coordinadora de Gestión Ambiental y Saneamiento Fundación Valle del Lili

Cada vez es más urgente adoptar mecanismos en las diferentes industrias, que aporten a la conservación del ambiente y el sector salud no es la excepción, pues ocupa un lugar importante en la generación de desechos sólidos, vertimientos y emisiones atmosféricas que afectan el ecosistema.

Según el informe de Huella Climática del Sector de la Salud (1): “Si el sector de la salud fuese un país, sería el quinto emisor de gases de efecto invernadero más grande del planeta” y este sector se posiciona como uno de los principales responsables de la crisis climática —la mayor amenaza del siglo XXI a la salud (OMS)—.

La contaminación ambiental que se produce o se deriva de la atención en salud y en especial en el área quirúrgica, se ha tornado preocupante, no sólo por los 42.731 ton/año de residuos sólidos infecciosos y fármacos que se generan (2), sino también por el uso de materiales clínicos y el ciclo de vida de los insumos —actualmente la mayoría descartables— fabricados con materiales de recursos naturales no renovables, y uso de sustancias con propiedades sensibilizantes, carcinogénicas y/o propiedades de toxicidad crónica.

En este contexto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció para el periodo 2015-2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que plantean, a escala global, desafíos ambientales importantes que retan al sector salud a responder a ellos de la mejor manera posible para garantizar que el cuidado de la salud realmente genere bienestar para la humanidad y sea sostenible en el largo plazo.

Así las cosas, es importante que la prestación de servicios de salud, en especial el área quirúrgica, tenga en cuenta los ODS para su gestión ambiental y comprenda que la mayoría de los impactos ambientales en los hospitales inician en las compras: ¿qué se está comprando para los quirófanos?, ¿cuáles son los criterios de adquisiciones sostenibles para conocer, evaluar y elegir los insumos, equipos, reactivos, productos de desinfección, esterilizantes y anestésicos más armoniosos con las necesidades globales? Hoy en día, en Colombia, la mayoría de las licitaciones para compra en el sector salud carecen de criterios de sostenibilidad ambiental y social. Los criterios de sostenibilidad incluyen preguntas relacionadas con los impactos ambientales y sociales de la producción, distribución, comercialización, uso y desecho, y con las sustancias químicas y los materiales utilizados; todo esto para facilitar la diminución de la contaminación ambiental en quirófanos, y beneficio para la salud de colaboradores y pacientes.

Esto también te puede interesar  Sivigila. El Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública que durante 15 años ha monitoreado la salud de los colombianos

Lo anterior puede sonar retador, pero no es momento de trabajar solos o de forma aislada; es necesario conocer el norte actual de las necesidades ambientales relacionadas con el desarrollo de la práctica médica en especial de la atención en quirófanos y aportar al propósito mundial de una atención en salud sin hacer daño al ambiente. Juntos, los hospitales de todo el mundo podemos incrementar la demanda de productos que reduzcan el daño a las personas y al planeta. Al adoptar políticas, estrategias y prácticas de compras sostenibles, los sistemas de salud, los gobiernos y las agencias internacionales pueden impulsar un cambio significativo hacia economías ecológicamente sustentables, justas e inclusivas, además de avanzar hacia sistemas de salud climáticamente inteligentes (3).

Algunos resultados exitosos de hospitales y clínicas como la Fundación Valle de Lili, Cali, muestran que sí es posible hacer el cambio hacia un sector salud más ambiental y resiliente a partir de prácticas saludables que en la atención en salud eviten un mayor impacto negativo para el planeta.

¿Cómo ha sido el proceso en Valle de Lili, y cuáles los efectos?

  • En 2015 comenzó un camino de sustitución del PVC-DEHP: su primer paso fue eliminar progresivamente las máscaras faciales descartables de PVC y sustituirlas por unas de silicona que permite hasta 100 reúsos (entre cinco y seis meses de vida útil). Actualmente, son usadas por adultos y niños en cirugía (durante procesos anestésicos) y en terapia respiratoria (servicios ambulatorios). Además de resultar beneficioso para el medio ambiente, el reúso de las máscaras de silicona le ahorra a la Fundación USD 0,72 por cada máscara desechable que se deja de comprar; teniendo en cuenta los 100 reúsos y el costo unitario de la desinfección mediante pasteurización, esto representa un ahorro anual aproximado de USD 25.000 (4).
  • La política de reúso de insumos llevó a la sustitución progresiva de trocares descartables, por trocares metálicos reusables, lo cual genera un ahorro anual aproximado de USD 522.000 y, al mismo tiempo, elimina la generación de residuos peligrosos.
  • La sustitución de quitagrapas desechables por tijeras quitagrapas esterilizables, no solo evita la generación de residuos cortopunzantes, sino que también representa ahorro anual aproximado de USD 55.000 al evitar la compra y desecho de las tijeras desechables. Adicionalmente, se está utilizando el sistema de grapado con mango reutilizable que se puede utilizar en 300 intervenciones y que puede combinarse con Powershells de un solo uso.
  • Eliminación de óxido nitroso en anestesia, así como el control y reducción en el uso de anestésicos inhalados que reduce la huella de carbono. Actualmente, el uso de isoflurano representa solo el 2,8 % de anestésicos inhalados
  • Sustitución de hipoclorito por amonio cuaternario de quinta generación o peróxido de hidrógeno, representa mejora en el pH de las aguas residuales de los quirófanos y evita el deterioro de equipos y superficies por el alto nivel corrosivo del cloro.
  • El uso de batas quirúrgicas reusables confeccionadas con telas antifluidos, lavables y reutilizables ha evitado la generación de 7,2 toneladas mensuales de residuos hospitalarios y representa un ahorro por compra de desechable y desechos de USD 960.000 por año (4).
  • Uso de termómetros y tensiómetros libres de mercurio.
Esto también te puede interesar  Innovación médica: nueva esperanza para trasplante de órganos

No se trata de pretender contar con hospitales que no contaminen; el sector salud tiene el potencial para trascender y transformarse con instituciones más resilientes en el contexto de la salud ambiental, por lo que se trata de alinear sus sistemas de gestión ambiental con metas globales que lleven los beneficios más allá del límite de sus instalaciones.

Referencias

  1. Salud sin Daño, Arup. Huella climática del sector de la salud [internet]. 2019 [citado: 5 de agosto de 2022]. Disponible en: https://saludsindanio.org/sites/default/files/documents-files/5953/1%29%20Huella%20clim%C3%A1tica%20del%20sector%20salud%20-%20Reporte%20en%20espa%C3%B1ol_0.pdf
  2. Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Informe Nacional de Residuos o Desechos Peligrosos en Colombia 2018 [internet]. 2019 [citado: 5 de agosto de 2022]. Disponible en: http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/023889/Respel2018.pdf
  3. WHO. Health in the Green Economy: Co-benefits to health of climate change mitigation [internet]. 2010 [citado: 5 de agosto de 2022] Disponible en: http://www.who.int/hia/hgebrief_health.pdf?ua=1
  4. Salud Sin Daño. Reporte de Hospitales que curan el planeta [internet]. 2019 [citado: 5 de agosto de 2022]. Disponible en: https://www.hospitalesporlasaludambiental.net/hospitales-que-curan-el-planeta/
5 1 Votar
Calificación artículo

Más vistos

0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
0
Me encantaría tu opinión, por favor comenta.x