En anestesia, el riesgo no siempre es evidente, pero siempre está presente.
En el quirófano existen riesgos silenciosos; no siempre se manifiestan en escenarios críticos ni se anuncian con signos evidentes. Con frecuencia aparecen en procedimientos conocidos, con equipos experimentados y en contextos aparentemente controlados. Es precisamente allí donde el riesgo se vuelve más difícil de percibir.
Hablar de seguridad del paciente en anestesia implica más que el cumplimiento de protocolos; exige analizar cómo se toman las decisiones, cómo se comunica el equipo y cómo se sostienen las prácticas seguras en la rutina diaria.
Seguridad del paciente en anestesia en el entorno quirúrgico
Para comprender esta realidad desde la práctica, resulta fundamental escuchar a quienes asumen directamente esta responsabilidad: los médicos especialistas en anestesiología.

El Dr. Víctor Hernández Villamizar, presidente de la Sociedad Nortesantandereana de Anestesiología y Reanimación (SNARE), señala:
“La verificación de la lista de chequeo es esencial en el quirófano, particularmente porque la mayoría de nuestros pacientes no tienen voz durante la cirugía debido a la sedación o a la anestesia general. En ese momento, nosotros nos convertimos en esa voz que vela por su seguridad”.
Al respecto, añade:
“Anécdotas relacionadas con la seguridad del paciente hay muchas: desde pacientes con homónimos y cirugías similares en la misma sala, hasta errores en la visualización de imágenes diagnósticas o la ausencia de marcación del sitio operatorio. Gracias a la lista de chequeo, muchas de estas situaciones se logran prevenir. Recuerdo un caso particularmente impactante: tras una apendicectomía laparoscópica, al verificar el destino de la pieza para patología, se identificó que había quedado dentro de la cavidad”.
Estas experiencias evidencian que los riesgos no siempre se encuentran en lo complejo, sino en aquello que se asume como controlado o rutinario. En estos escenarios pueden generarse brechas que favorecen la subestimación del riesgo. Se estima que cerca del 50% de los eventos adversos asociados a la atención quirúrgica son prevenibles (1).
Eventos adversos y comunicación en el equipo quirúrgico
La evidencia muestra que una proporción importante de estos eventos se relaciona con fallas en la comunicación del equipo y en la verificación de procesos críticos, más que con la complejidad técnica (2, 3).

En esta misma línea, la Dra. Marilyn Martins Palencia, presidenta de la Sociedad Casanareña de Anestesiología y Reanimación (SCA), afirma:
“La comunicación asertiva dentro del equipo quirúrgico es uno de los pilares fundamentales de la seguridad del paciente. El anestesiólogo debe propiciar un entorno de retroalimentación efectiva con enfermería y mantener una comunicación constante con el cirujano durante todo el proceso quirúrgico”.
La implementación de listas de verificación quirúrgica ha demostrado, además, reducciones significativas en la morbimortalidad perioperatoria, consolidándose como una de las intervenciones más efectivas en seguridad del paciente (4).
Desde esta perspectiva, emerge otro riesgo crítico: la valoración preanestésica tardía.
Valoración preanestésica tardía: un riesgo subestimado
Al respecto, la Dra. Martha Monroy Moyano, vocal principal de la Sociedad de Anestesiología y Reanimación del Atlántico (SARAT), señala:
“La preanestesia tardía es uno de los mayores riesgos de seguridad en la práctica actual. Cuando la evaluación del paciente se realiza pocas horas o incluso pocos días antes de la cirugía, se identifican riesgos, pero no se pueden corregir ni optimizar comorbilidades. Esto fragmenta el proceso anestésico y obliga al anestesiólogo a actuar de manera reactiva”
La falta de intervención oportuna limita la anticipación del riesgo y aumenta la probabilidad de complicaciones prevenibles. En este sentido, la valoración preanestésica temprana, integral y estructurada, refuerza el enfoque preventivo de la práctica anestésica y mejora la planificación del cuidado perioperatorio.

La seguridad del paciente como práctica continua en anestesia
Más allá de la verificación y la comunicación, la seguridad del paciente exige sostener en el tiempo las prácticas seguras y consolidar los avances alcanzados. Esto implica formar profesionales capaces de reconocer el error como oportunidad de mejora y de mantener conductas seguras de manera consistente.

Al respecto, el Dr. Jorge Nicolás Farah Buelvas, miembro de la Sociedad Cundinamarquesa de Anestesiología y Reanimación (SCA), propone una reflexión:
“Cada acto anestésico es como un viaje en el que nosotros somos los conductores de un ‘vehículo’ (el paciente). La responsabilidad de ese trayecto recae en nuestras manos y en las de nuestro equipo de trabajo. Debemos asegurarnos de ‘conocer’ muy bien nuestro vehículo antes de iniciar, revisando todos los elementos necesarios para emprender el procedimiento. Es fundamental conocer la ‘ruta principal’ y sus ‘alternativas’. Finalmente, debemos garantizar que la llegada a nuestro ‘destino’ se dé dentro de las condiciones previstas. La seguridad del anestesiólogo es, en última instancia, la seguridad de todos en la sala de cirugía”.
En conjunto, estas perspectivas evidencian que la seguridad del paciente en anestesia se fundamenta en la anticipación del riesgo, la comunicación y la coordinación efectiva del equipo. En un escenario donde el paciente pierde su voz, el anestesiólogo decide y actúa en su nombre, comprendiendo que incluso en lo aparentemente controlado, el riesgo nunca desaparece.
Porque, al final, la seguridad del paciente no se define solo por llegar al resultado esperado, sino por la manera en que cada decisión protege la vida que ha sido confiada.
Referencias
- World Health Organization. WHO Guidelines for Safe Surgery 2009: Safe Surgery Saves Lives. Geneva: WHO; 2009.
- Gelb AW, Morriss WW, Johnson W, Merry AF. World Health Organization–World Federation of Societies of Anaesthesiologists (WHO-WFSA) International Standards for a Safe Practice of Anesthesia. Can J Anaesth. 2018;65(6):698–708.
- Lingard L, Espin S, Whyte S, et al. Communication failures in the operating room: an observational classification of recurrent types and effects. Qual Saf Health Care. 2004;13(5):330–4.
- Haynes AB, Weiser TG, Berry WR, et al. A surgical safety checklist to reduce morbidity and mortality in a global population. N Engl J Med. 2009;360(5):491–9.